2015 ha sido oficialmente bautizado como "el año del dispositivo conectado". El "internet de las cosas" ha sido sustituido por el "internet de todo", lleno de infinitas posibilidades. En la actualidad, unos 20.000 millones de dispositivos están conectados a internet: desde tabletas a cepillos de dientes, pasando por coches o cafeteras. Los dispositivos conectados tienen el potencial de transformar nuestra economía (con la aparición de pagos conectados entre dispositivos), por no hablar de nuestra sociedad a medida que evoluciona nuestra forma de comunicarnos.
Un ejemplo de ello es la evolución del automóvil. En los años 80, los expertos del sector pronosticaban coches voladores para el año 2000. Aunque todavía no hemos llegado a ese punto, la forma en que nos comunicamos con nuestros coches ha evolucionado a medida que las nuevas tecnologías han hecho que nuestros vehículos sean más inteligentes. Hoy en día, la visión de conducir un coche que se comunica con tu reloj, conectado a tu smartphone, es casi una realidad. Se podría decir que el coche ha cambiado de marcha, dejando atrás su herencia y convirtiéndose en un dispositivo conectado más. Como resultado, IBM ha pronosticado que el sector de la automoción será el segundo mayor generador de big data en 2015.
Todos los coches conectados tienen una red inalámbrica que contiene información sobre velocidad, aceleración, ubicación e incluso sobre los propios conductores. Estos datos son útiles para todos, desde las aseguradoras hasta los anunciantes, que pueden utilizarlos para obtener un valioso acceso a sus clientes. Pero para poder beneficiarse de esta avalancha de datos, la industria automovilística debe actuar con rapidez para garantizar que su infraestructura está a la altura.
El volumen y la variedad de datos, procedentes de innumerables fuentes, plantean tanto retos como oportunidades a los fabricantes de automóviles de todo el mundo. ¿Qué significa esto para la industria? ¿Tendrán que equiparse los mecánicos con las herramientas necesarias para un restablecimiento de fábrica? ¿Cómo afectará "estar conectado" a la ITV anual? ¿Necesitarán las gasolineras la infraestructura necesaria para que los conductores puedan descargar sus datos?
La clave del éxito estará en la forma en que la industria automovilística decida gestionar los datos que capte. La forma en que una empresa trate los datos afectará en gran medida a su uso. La selección de la base de datos adecuada se convertirá rápidamente en un factor decisivo a la hora de procesar, acceder y evaluar la información estructurada y no estructurada.
Aquí es donde entran en liza las bases de datos no relacionales (NoSQL). A diferencia de las bases de datos relacionales (SQL), las NoSQL son especialmente adecuadas para tareas cuya estructura definitiva no puede fijarse, así como para sistemas que cambian dinámicamente. Las bases de datos NoSQL pueden escanear perfiles de usuario y consultar conjuntos de datos con una latencia inferior al milisegundo para obtener los datos necesarios para tomar decisiones optimizadas, ya sea para publicidad, reclamaciones de seguros o incluso para devolver un vehículo al taller. Esencialmente, NoSQL garantiza que los datos correctos lleguen al lugar adecuado sin retrasos ni problemas de procesamiento.
Las bases de datos relacionales existen desde la década de 1970, por lo que, naturalmente, no están a la altura de las exigencias de los macrodatos, un fenómeno relativamente nuevo. Las bases de datos tradicionales no pueden ofrecer la flexibilidad necesaria para escalar y dar soporte dinámico a usuarios con cantidades crecientes de datos variados. Además, las bases de datos relacionales son lentas de usar y se vuelven más lentas con el tiempo, a medida que crecen los datos. Esto es especialmente importante para los fabricantes, ya que los datos crecen y exigen más.
Elegir la base de datos adecuada permite a los fabricantes adoptar la tecnología sin preocuparse de desviarse de su especialidad: fabricar coches. La industria del automóvil evoluciona rápidamente. Los fabricantes necesitan respaldar sus crecientes requisitos de datos con soluciones de gestión de datos flexibles y escalables para aumentar y maximizar sus beneficios con una inversión mínima. Con el potencial de adaptarse a los cambios del mercado y ampliar su tamaño siempre que sea necesario, NoSQL resuelve los problemas de gestión de datos con poco coste en términos de tiempo y presupuesto.